Bernard Herrmann: entre Welles y Hitchcock

Por @SilviaP3

El compositor estadounidense Bernard Herrmann (1911-1975) tuvo claro desde pequeño que su pasión era la música. Ya siendo un niño demostró poseer un difícil y agresivo carácter, cuando le rompió el violín en la cabeza a uno de sus profesores de música. En 1931, fundó la New Chamber Orchestra, y tres años después comenzó a trabajar para la cadena de radio CBS. Ahí se gestaría su historia.

Por aquel entonces, Orson Welles buscaba con ahínco un compositor que se encargara de realizar la música para las adaptaciones radiofónicas que realizaba de diversas obras literarias. Así, tras conocer a Hermann le encomendó la música para La Guerra de los Mundos, de H. G. Wells.

A esta colaboración seguiría The Happy Prince (1941), y a continuación se encargaría de componer la banda sonora de la que sería la película de referencia de Welles: Ciudadano Kane (Citizen Kane).

La trayectoria del compositor se enfocó entonces hacia el mundo del cine. Sus melodías suenan en clásicos como Jane Eyre (1944), El fantasma y la Sra. Muir (The Ghost and Mrs. Muir, 1947), Ultimátum a la Tierra (The Day the Earth Stood Still, 1951) y Las nieves del Kilimanjaro (The Snows of Kilimanjaro, 1952), pero es a partir de 1955 cuando Hermann tropieza con otro genio: Sir Alfred Hitchcock.

Se encarga así de la banda sonora de Pero ¿quién mató a Harry? (The Trouble with Harry, 1955),  El hombre que sabía demasiado (The Man Who Knew Too Much, 1956), Falso culpable (The Wrong Man, 1957), Vértigo (Vertigo, 1958), Con la muerte en los talones (North by Northwest, 1959), Psicosis (Psycho, 1960), siendo de su autoría las míticas cuchilladas a golpe de violín, Los pájaros (The Birds, 1963) y Marnie, la ladrona (Marnie, 1964), además de encargarse de la música de varios capítulos de la serie Alfred Hitchcock presents.


Sin embargo, la partitura que le presentó al director inglés para Cortina rasgada (Torn Curtain, 1966) fue el principio del fin de su relación. Hitchcock rechazó su composición para elegir una mucho más comercial. Herrmann se vino abajo de tal forma que renunció a su puesto en la Academia.

Entonces, se trasladó a Europa, donde colaboró con François Truffaut para Fahrenheit 451, entre otros.  En 1973, Brian de Palma solicitó sus servicios y Herrmann regresó a su país natal. Se encargó de la banda sonora de Hermanas (Sisters, 1973) y Fascinación (Obsession, 1976); y a continuación le seguiría Taxi Driver (1976), de Martin Scorsese. Hermann fallecía poco después de la grabación.

Entre el resto de sus trabajos, la literatura fue una presencia imprescindible en la obra del compositor. Así, compuso la cantata Moby Dick y la ópera Wuthering Heights (1951), con libreto de su primera esposa Lucille Fletcher, basado en la novela de Emily Brönte.


FUENTE: ScoreMagazine

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