OPERACIÓN U.N.C.L.E


Por @SilviaP3 

Empezaré estas líneas con una confesión. Sé que no voy a poder realizar esta crítica sin hacer referencia al aspecto físico de ese actor que es Henry Cavill, así que de antemano confieso que me encuentro entre ese grupo de féminas que suspira cada vez que el británico aparece en pantalla. Dicho lo cual, procuraré, en la medida de lo posible, ceñirme a recomendar un filme que, de seguro, les hará pasar un buen rato (suspiren ustedes o no).

The Man from U.N.C.LE
FUENTE: henrycavill.org

Operación UNCLE (The Man from U.N.C.L.E) narra la colaboración que se ven obligados a efectuar un agente de la CIA y un espía ruso durante los tiempos de la Guerra Fría, para salvar el mundo. La historia está basada en una exitosa serie de televisión norteamericana de los años sesenta, The Man from U.NC.L.E, conocida en los países de habla hispana como El agente de CIPOL.

Y ya que hablamos del título, permítanme un inciso al respecto. Todos sabemos que ya son de por sí insufribles muchas veces esas traducciones a nuestro idioma que poco o nada tienen que ver con el original; ahora bien, encontrarse con una falta de ortografía generalizada en lo que a un título respecta provoca que a algunos nos rechinen un poco los dientes, y recordemos a todos los correctores que se encuentran en paro mientras pasan estas cosas. Señores, en español, y cito a la RAE:

Las siglas se escriben hoy sin puntos ni blancos de separación. Solo se escribe punto tras las letras que componen las siglas cuando van integradas en textos escritos enteramente en mayúsculas: MEMORIA ANUAL DEL C.S.I.C.

Simplemente pido, a mayores de traducciones más fieles de los títulos, en la medida de lo posible, que no adopten la puntuación de otros idiomas cuando ni siquiera respetan las palabras que utilizan. Sé que de poco servirá que yo destaque aquí toda esa caterva de medios que ponen Operación U.N.C.L.E, y que a algunos nos exasperan, pero es una cuestión de principios hacer mención al respecto; al fin y al cabo, las letras son nuestra arma.
 
Volviendo a la historia en sí, si es que todavía están ahí como lectores, les cuento que, como resultado, el director Guy Ritchie nos ofrece una película de acción, con grandes dosis de humor, recomendable para todos los públicos, en la que opta por traer de nuevo a la pantalla la esencia de aquella serie de televisión respetando las ambientaciones al completo, en vez de hacer un remake quitándose de la manga detalles de dudoso gusto, tal y como sucede en la mayoría de los casos, cuando se crea un blockbuster de tal calibre. 


HUGH GRANT
FUENTE: henrycavill.org
Entre el elenco, nos encontramos con Henry Cavill, Armie Hammer, Alicia Vikander y Hugh Grant. Este último, cuyas apariciones en la gran pantalla son cada vez más escasas, sorprenderá a más de uno por su aspecto envejecido, eso sí, con ese estilo característico del actor británico que no ha perdido ni un ápice de su esencia.

La interpretación de todos ellos resulta creíble, acentuando todavía más la elaboración de unos personajes completamente detallados y perfilados. Por si eso fuera poco, la química entre el trío protagonista, imprescindible por lo demás entre los dos espías que se detestan, a la par que se admiran, obligados a colaborar, y la presencia femenina, inteligente y pizpireta que interpreta Vikander, es uno de los puntos fuertes de la cinta. 

FUENTE: henrycavill.org



Curiosamente, el papel de Cavill iba a ser interpretado, en un principio, por Tom Cruise; pero este lo tuvo que rechazar al estar embarcado en la entrega de Misión Imposible: Protocolo Fantasma. Así pues, nos encontramos con el nuevo Superman encarnando a un agente norteamericano, reconvertido en honorable después de un afamado pasado delictivo, que podría ser una mezcla entre Remington Steele y James Bond encarnado en el cuerpo de Cavill; un actor que cuenta con el aspecto de los caballerosos galanes del cine clásico, al que las cámaras, por lo demás, adoran. El comentario, aunque ya lo advertí al inicio de esta crítica, no es baladí. Entre los muchos planos destacables de la película, Ritchie saca especial partido a esos juegos de miradas, a esos ojos claros, a ese pelo oscuro y a esa imponente presencia física de sus dos protagonistas. Eso sí, el aspecto elegantemente trajeado del agente de la CIA le da mucho más juego a la hora de recrearse en ciertos detalles estéticos.

En resumen, tenemos una película que es puro entretenimiento, con pantallas partidas; escenarios lujosos; claroscuros muy bien aprovechados; recreaciones sesenteras; cuidado por el detalle; secuencias que arrancan más de una carcajada; diálogos repletos de dimes y diretes; una música que, en ocasiones, se erige también como protagonista; y Henry Cavill.
Seguramente, el único pero que se le pueda poner a toda la historia sea el excesivo grado de explicación que nos encontramos en algunos momentos de la misma. Tal vez, el público norteamericano necesite que se le desgrane hasta el último detalle de los sucesos, pero aquí resulta redundante la existencia de ciertos razonamientos que, más que nada, parece que sirven de relleno para alargar la película.

Desde luego, si, como parece, esta va a ser la primera de una larga serie, los que hemos disfrutado como enanos en el cine, no faltaremos a las siguientes entregas. Eso sí, mejor con Cavill.

Henry Cavill
FUENTE: henrycavill.org

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